sábado, 2 de julio de 2011

La extraña Laura. Capítulo 3.

Me desperté sobresaltada, lo primero que vi fueron unos azulejos verdosos con mal aspecto, giré la cabeza, y allí estaba la enfermera gorda y repelente del instituto. Me miró y puso esos morritos típicos de ella, después me dijo:
-Niña, ¿estás mejor?
No sabía qué contestar, estaba desconcertada y con un dolor de cabeza descomunal así que hice un gesto como de afirmación y miré a otro lado. Esperé a que mi dolor de cabeza se pasara y hablé con ella:
-¿Qué ha pasado?
-Pues.. bah, luego te enterarás niña, ahora tienes que ir al despacho del director que quiere hablar contigo.
-¿Y qué he hecho yo?
¿A mí me lo preguntas? Anda, corre y lárgate de aquí, quiero echar un pitillo en la ventana.

Me puse en pié y salí por la puerta gris y continué el pasillo vacío y silencioso poniendo verde a la enfermera de las narices. A la única persona que me encontré fue a un chico con una cresta, estaba expulsado de clase, vete tú a saber por qué...
Llego a la puerta del despacho, el director me abre sin más, daba la impresión de que me estuviera esperando.
-¿Te has recuperado del todo Sophy?
- Más o menos, todavía me duele la cabeza.
- Y bien, sabes lo que pasó, ¿verdad?
- No tengo ni idea, sólo vi a mi hermana tumbada en el suelo muy pálida y ya no me acuerdo de más.
-Deja que te cuente, tu hermana llegó al instituto con muy mala cara, se ve que unos chicos la asaltaron en mitad del pasillo
- ¡¿Cómo?!
-Espera, déjame acabar. La vieron en su taquilla cogiendo algunos libros y vieron algo raro, la cogieron la metieron en los servicios, ella escapó corriendo y en mitad del pasillo se derrumbó, algo le hicieron en el servicio para que se derrumbara sin más...
-No me lo puedo creer...
-Eso no es todo, Sophy, tu hermana no es una chica normal, tu hermana confió en nuestro equipo directivo y...
-¡Suéltelo!
-Será mejor que te lo explique mientras vamos al hospital a visitarla, acompáñame.

Estoy hecha un lío, no sé qué decir ni qué pensar, tenía razón, algo está ocurriendo...