Ya no aguanto más y rompo el inquietante silencio de camino al aparcamiento del instituto:
-Señor Chace, cuénteme lo que ha pasado por favor.
-Prométeme que esto no saldrá de aquí, no puedo arriesgarme a que se difunda el rumor.
-Se lo prometo.
-De acuerdo. Verás Sophy, cuando tu hermana se matriculó en este instituto, sabíamos a lo que nos estábamos enfrentando al aceptarla, ella se prestó a iniciar aquí sus estudios de secundaria para averiguar cosas, cosas sobre ella misma y sobre lo que le estaba pasando...
No entiendo nada, tengo millones de preguntas ansiosas por salir de mi mente pero prefiero esperar a que lo explique todo el señor Chace.
-...Creo que te acordaras del profesor de química que daba clases a tu hermana los martes y jueves, el señor Hank. Era una tapadera, en realidad el sr. Hank no se dedica a la enseñanza, es un investigador estadounidense que se trasladó hasta aquí, hasta Down River, para conocer y tratar el caso de Laura.
Llegamos al coche del sr. Chace, un Mercedes de color verde botella con la tapicería oscura, nos montamos y mientras conduce sigue la historia.
-Laura es una chica especial, las noches de luna llena algo se apodera de ella, un poder que todavía no conseguimos averiguar cuál es. Le ocurren una serie de fases en las que se iluminan sus manos, pero eso no es lo más extraño...
El sr. Chace da un frenazo inesperado y me asomo por la ventanilla para ver lo que ha pasado. Un accidente a unos metros de nosotros nos hace pausar la conversación pero en mi cabeza siguen dando vueltas demasiados conceptos, estoy tan aturdida...